Oración por el fallecimiento de un ser querido

Tanto en el mundo como en la vida, a la oscuridad le sigue la luz, y al dolor el consuelo. La vida y la muerte son gemelas, el dolor y la esperanza caminan de la mano. Aunque no sabemos lo que hay más allá de la muerte del cuerpo, confiamos en el Espíritu eterno que nos llama a la vida y nos promete la eternidad. Oh Señor, Dios de las almas de los muertos, Tú estás cerca de los corazones de los sufrientes para protegernos y consolarnos con la calidez de Tu amor y con la seguridad de que el espíritu humano es eterno e indestructible. De la misma forma que rogamos por la perfecta paz de aquellos cuyas vidas terminaron, Te pedimos que nos des consuelo y valor a los vivos.

Que la certeza de Tu cercanía sea nuestra fuerza, oh Señor, pues Tú estás con nosotros todo el tiempo: en la alegría y en el dolor, en la luz y en la oscuridad, en la vida y en la muerte. Oh Dios, pleno de compasión y amor dentro del universo, otorga al alma de nuestro(a) amado(a)....la plenitud de la eternidad, bajo las sagradas alas de Tu Presencia. Señor de toda misericordia, que en Tu luz encuentre la luz, junto a los rectos y puros en el Gan Eden y así su espíritu sea unido a los lazos indisolubles de la vida eterna. El Señor sea su herencia definitiva en la paz. Amén.

Oh Señor, que curas a los que tienen el corazón destrozado y atiendes sus heridas, danos consuelo a los que sufrimos. Danos fuerza y valor en los tiempos de dolor restáuranos al sentido de esperanza en la vida.

Cólmanos de reverencia y amor por Ti, para que podamos servirte con todo nuestro corazón y haznos conocer pronto la paz y la plenitud. Amén.



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