En un tiempo de dolor
Oh Dios del amor, así como renuevas Tu creación cada día, ayúdame ahora a encontrar una nueva manera de mirar el mundo en estos momentos de tristeza y desencuentro. Que Tu presencia sea una luz dentro de tanta oscuridad y tinieblas en mi ser. Abre mis ojos a la belleza y armonía de Tu mundo y permite que mi corazón se abra para recibirte en el consuelo que nos brinda el saber que Tú estás cerca.
Que pueda oir una vez más Tu voz queda y suave que me guíe a decir la plegaria que me permita rezar. Plegaria que me permita rezar con más coraje en la hora de la derrota, para adquirir más sabiduría al aprender de la adversidad y a construir, a pesar del dolor, una vida más fortalecida en la fe y en la esperanza. Transforma así mi aflicción en salvación. Tú que eres el Poder que levanta a los caídos dándole fuerzas frente a las expectativas frustradas, a las oportunidades perdidas y al dolor que nos quebranta. Cuando siento que estás en mi, la paz del espíritu me es más cercana en la esperanza.
En Tu luz, oh Dios, sé que veré la Luz. Amén.