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| MATOTNUMEROS
30:2 - 32:42
302
Moshé (Moisés) les habló a las cabezas de las tribus de los Hijos de
Israel, diciendo: «Esto es lo que El Eterno ha ordenado: 3
Si un hombre hace un voto a El Eterno o jura un juramento para
establecer una prohibición para sí mismo, no profanará su palabra;
según lo que salga de su boca, así hará. 4 Pero si
una mujer hiciere un voto a El Eterno o estableciere una prohibición en
la casa de su padre en su juventud; 5 y su padre oyó
de su voto o la prohibición que ella estableció para sí misma, y su
padre guardó silencio respecto de ella, entonces todos sus votos son válidos,
y toda prohibición que ella estableció sobre sí misma será válida. 6
Pero si su padre la refrenó el día que lo oyó, todos sus votos o
prohibiciones que ella estableció para sí misma no serán válidos; y
El Eterno la perdonará, pues su padre la refrenó. 7 Si
ella se casare con un hombre y sus votos estaban sobre ella, o una frase
de sus labios por medio de la cual se había prohibido algo a sí misma,
8 y su marido oyó, y el día que oyó guardó silencio
respecto de ella, entonces sus votos tendrán validez y su prohibición
que se estableció sobre sí misma tendrá validez. 9 Pero
si el día que su marido oyese, la refrenare y revocare el voto que hay
sobre ella o la frase de sus labios por medio de la cual se prohibió
algo a sí misma, entonces El Eterno la perdonará. 10
El voto de una viuda o una divorciada, todo lo que se prohibió a sí
misma, permanecerá sobre ella. 11 Pero si hizo un voto
en la casa de su marido o estableció una prohibición sobre sí misma
por medio de un voto, 12 y su marido oyó de él y
guardó silencio respecto de ellos y no la refrenó, entonces todos sus
votos serán válidos y toda prohibición que ella estableció sobre sí
misma será válida. 13 Pero si su marido los revocare
el día que los oyó, todo lo que salió de boca de ella respecto de sus
votos o la prohibición sobre sí misma no tendrán validez; su marido
los revocó y El Eterno la
perdonará. 14 Todo voto y toda prohibición de causar
una aflicción personal, su marido puede hacer que sea válido y su
marido puede revocarlo. 15 Si su marido guardare
silencio respecto de ellos día tras día, habrá otorgado validez a
todos sus votos o a todas las prohibiciones que están sobre ella; les
habrá dado validez, pues guardó silencio el día que los oyó. 16
Pero si él los revocare tras haberlos oído, él cargará con
la iniquidad de ella». 17 Éstos son los decretos
entre un hombre y su mujer, entre un padre y su hija en su juventud, en
la casa de su padre, que El Eterno le ordenó a Moshé (Moisés). 31 1
El Eterno habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Toma
venganza de los Hijos de Israel contra los midianitas; luego te reunirás
con tu pueblo». 3 Moshé (Moisés) le habló al
pueblo, diciendo: «Armad a hombres de entre vosotros para la legión,
para que puedan enfrentarse a Midián e infligir la venganza de El
Eterno contra Midián. 4 Enviaréis a la legión mil
por tribu, mil por tribu, por todas las tribus de Israel enviaréis a la
legión». 5
Por lo tanto, se enviaron de los miles de los Hijos de Israel, mil por
cada tribu, doce mil hombres armados para la legión. 6 Moshé
(Moisés) los envió, mil por cada tribu para la legión, a ellos y a
Pinjas, hijo de Elazar el sacerdote, a la legión, y con todas las
vasijas sagradas y las trompetas para tocar. 7 Atacaron
en masa a Midián, tal como El Eterno le había
ordenado
a Moshé (Moisés), y mataron a todos los varones. 8 Mataron
a los reyes de Midián junto con sus muertos: Evi, Rekem, Tzur, Jur y
Reba, los cinco reyes de Midián; y a Bilam, hijo de Beor, lo asesinaron
con la espada. 9 Los Hijos de Israel tomaron cautivas a
las mujeres de Midián y a sus hijos pequeños; y todo su ganado vacuno
y sus rebaños, y toda su riqueza tomaron por botín. 10 Todas
las ciudades de sus residencias y todos sus palacios los quemaron con
fuego. 11 Tomaron todo el botín y a todas las personas
y los animales cautivos. 12 Trajeron a Moshé (Moisés),
a Elazar el sacerdote, y a la asamblea de los Hijos de Israel, los
cautivos, los animales y el botín al campamento, en las planicies de
Moab, que estaba junto al Jordán, cerca de Jericó. 13
Moshé (Moisés), Elazar el sacerdote y todos los líderes de la
asamblea salieron a recibirlos afuera del campamento. 14 Moshé
(Moisés) se enojó con los comandantes del ejército, los oficiales de
los miles y los oficiales de los cientos, que vinieron de la batalla. 15
Moshé (Moisés) les dijo: «¿Dejasteis con vida a todas las mujeres? 16
He aquí que hicieron que los Hijos de Israel, por palabra de
Bilam, cometieran una traición contra El Eterno en cuanto al asunto de
Peor; y la plaga tuvo lugar en la asamblea de El Eterno. 17
Y ahora, matad a todos los varones de entre los niños pequeños, y
matad a todas las mujeres aptas para conocer a un hombre yaciendo con él.
18 Pero a todas las niñas pequeñas entre las mujeres
que no han conocido el yacer con un hombre, las podréis dejar con vida
para vosotros. 19 Y en cuanto a vosotros, acampad fuera
del campamento durante siete días; todo entre vosotros y en entre
vuestros cautivos, que mató a una persona o tocó un cadáver, se
purificará el tercer día y el séptimo día. 20 Y
toda prenda de vestir, toda vasija de cuero, todo lo que está hecho de
pelo de cabra, y toda vasija
de madera, los purificaréis». 21 Elazar el sacerdote
les dijo a los hombres de la legión que vinieron de la batalla: «Éste
es el decreto de la Torá que El Eterno le ordenó a Moshé (Moisés): 22
únicamente el oro y la plata, el cobre, el hierro, el estaño y el
plomo, 23 todo lo que resista al fuego, los pasaréis
por el fuego y quedará purificado; pero debe purificarse con el agua de
rociado; y todo lo que no resiste al fuego, lo pasaréis por agua. 24
Lavaréis vuestras vestimentas el séptimo día y quedaréis
purificados; luego podréis ingresar al campamento». 25
El Eterno le dijo a Moshé (Moisés), diciendo: 26 «Calcula
el total del botín capturado, de personas y de animales, tú, Elazar el
sacerdote y las cabezas de los padres de la asamblea. 27
Divide el botín por la mitad entre los que emprendieron la batalla, los
que salen a la legión y toda la asamblea. 28 Elevaréis
un tributo a El Eterno de los hombres de guerra que salen a la legión,
un alma de cada quinientos, de la gente, del ganado vacuno, de los
asnos, y del rebaño. 29 Lo tomaréis de su mitad y se
lo daréis a Elazar el sacerdote, como porción para El Eterno. 30
Y de la mitad de los Hijos de Israel tomaréis uno de cada cincuenta, de
las personas, del ganado vacuno, de los asnos, del rebaño, de todos los
animales, y se los daréis a los levitas, los guardianes de la custodia
del Tabernáculo de El Eterno». 31 Moshé (Moisés) y
Elazar el sacerdote hicieron tal como El Eterno le había ordenado a
Moshé (Moisés). 32 El botín de los animales, más
allá de los botines que la gente de la legión saqueó fue: el rebaño,
seiscientos setenta y cinco mil; 33 y ganado vacuno
setenta y dos mil; 34 y asnos, sesenta y un mil; 35
y seres humanos, las mujeres que no habían yacido con ningún hombre,
todas las almas, treinta y dos mil. 36 La mitad, que
era la parte de los que salieron a la legión, era: el cómputo del rebaño,
trescientos treinta y siete mil quinientos, 37 el
tributo de El Eterno del rebaño, seiscientos setenta y cinco; 38
y el ganado vacuno, treinta y seis mil, y su tributo a El Eterno,
setenta y dos; 39 y los asnos, treinta mil quinientos,
y su tributo a El Eterno, sesenta y uno; 40 y los seres
humanos, dieciséis mil, y su tributo a El Eterno treinta y dos
personas. 41 Moshé (Moisés) le dio el tributo que se
elevó a Elazar el sacerdote, tal como El Eterno le había ordenado a
Moshé (Moisés). 42 De la mitad de los Hijos de Israel
que Moshé (Moisés) había dividido de los hombres de las legiones, 43
la mitad de la asamblea, era: del rebaño, trescientos treinta
y siete mil quinientos, 44 y el ganado vacuno, treinta
y seis mil; 45 y los asnos, treinta mil quinientos; 46
y los seres humanos, dieciséis mil. 47 Moshé (Moisés)
tomó la mitad de los Hijos de Israel, uno de cada cincuenta de las
personas y de los animales, y se los dio a los levitas, los guardianes
de la custodia del Tabernáculo de El Eterno, tal como El Eterno le
ordenó a Moshé (Moisés). 48 Los comandantes de los
miles en las legiones, los oficiales de los miles y los oficiales de los
cientos, se aproximaron a Moshé (Moisés). 49 Le
dijeron a Moshé (Moisés): «Tus servidores tomaron un censo de los
hombres de guerra bajo nuestro comando y ni un solo hombre de nosotros
faltaba. 50 Por eso trajimos una ofrenda para El
Eterno: lo que cualquier hombre halló de vasijas de oro, tobillera y
brazalete, anillo, aro de nariz, y adornos para el cuerpo, para expiar
por nuestras almas ante El Eterno.» 51 Moshé (Moisés)
y Elazar el sacerdote tomaron el oro de ellos, todas las vasijas
moldeadas. 52 Todo el oro que se elevó, que separaron
para El Eterno, fue dieciséis mil setecientos cincuenta siclos, de los
oficiales de los miles y los oficiales de los cientos. 53
En cuanto a los hombres de la legión, cada hombre saqueó para sí
mismo. 54 Moshé (Moisés) y Elazar el sacerdote
tomaron el oro
de los oficiales de los miles y los cientos, y lo trajeron a la Tienda
de la Reunión, un recordatorio para los Hijos de Israel ante El Eterno. 32 1
Los
hijos de Reuben (Rubén) y los hijos de Gad poseían un ganado
abundante, muy grande. Vieron la tierra de Iazer y la tierra de Gilad, y
he aquí que era un lugar para el ganado. 2 Los hijos
de Gad y los hijos de Reuben (Rubén) vinieron y le dijeron a Moshé
(Moisés), a Elazar el sacerdote y a los líderes de la asamblea,
diciendo: 3 «Atarot, y Divon y Iazer y Nimrá, y Jeshbón
y Eleale y Sebam y Nebo y Beon, 4 la tierra que golpeó
El Eterno ante la asamblea de Israel, es una tierra para el ganado y
vuestros servidores tienen ganado». 5 Ellos dijeron:
«Si hemos hallado gracia en tus ojos, que esta tierra les sea dada a
vuestros servidores por posesión; no nos hagáis cruzar el Jordán». 6
Moshé
(Moisés) les dijo a los hijos de Gad y los hijos de Reuben (Rubén):
«¿Acaso vuestros hermanos saldrán a luchar mientras vosotros os
establecéis aquí? 7 ¿Por qué disuadís el corazón
de los Hijos de Israel de pasar a la Tierra que El Eterno les ha dado? 8
Eso fue lo que hicieron vuestros antepasados, cuando los envié de
Kadesh-Barnea a ver la Tierra. 9 Subieron al valle de
Eshkol y vieron la Tierra y disuadieron el corazón de los Hijos de
Israel para que no vinieran a la Tierra que El Eterno les había dado. 10
La ira de El Eterno ardió aquel
día y El juró, diciendo: 11 Si estos hombres que
salieron de Egipto, a partir de veinte años en adelante, vieren la
tierra que juré a Abraham, a Itzjak (Isaac) y a Iaacov (Jacob) pues no
Me siguieron completamente, 12 excepto Calev, hijo de
Iefune, el kenizita, y Ioshúa (Josué), hijo de Nun, pues ellos fueron
totalmente tras El Eterno. 13 La ira de El Eterno ardió
contra Israel y Él los hizo errar por el Desierto durante cuarenta años,
hasta el final de toda la generación que a ojos de El Eterno hizo mal. 14
He aquí que vosotros os habéis alzado en lugar de vuestros padres, un
grupo de hombres pecadores, para agregar más a la ira ardiente de El
Eterno contra Israel. 15 Porque si os desviareis de ir
tras Él, Él nuevamente dejará que descanse en el Desierto y destruiréis
a todo este pueblo». 16 Ellos se le acercaron y
dijeron: «Construiremos aquí corrales para el rebaño, para nuestro
ganado, y ciudades para nuestros hijos pequeños. 17 Nos
armaremos rápidamente en la vanguardia de los Hijos de Israel, hasta
que los hayamos traído a su sitio, y nuestros hijos pequeños habitarán
en las ciudades fortificadas ante los habitantes de la tierra. 18
No regresaremos a nuestros hogares hasta que los Hijos de Israel hayan
heredado cada uno su herencia, 19 pues no heredaremos
junto con ellos del otro lado del Jordán y más allá, pues nuestra
herencia ha venido hacia nosotros de la orilla oriental del Jordán». 20
Moshé (Moisés) les dijo: «Si hacéis esto, si os armáis para la
batalla ante Él Eterno 21 y cada hombre armado de
entre vosotros cruzare el Jordán ante El Eterno, hasta que Él expulse
a Sus enemigos de ante Él, 22 y la Tierra fuere
conquistada ante El Eterno, y entonces retornareis, entonces seréis
libres de culpa ante El Eterno e Israel; y esta tierra será vuestra por
posesión delante de El Eterno. 23 Pero si no lo hacéis,
he aquí que habréis pecado a El Eterno; sabed que vuestro pecado
os encontrará. 24 Construid ciudades para
vuestros hijos pequeños y corrales para vuestro rebaño, y lo que salió
de vuestra boca haréis». 25 Los hijos de Gad y los
hijos de Reuben (Rubén) le hablaron a Moshé (Moisés), diciendo: «Vuestros
servidores harán tal como ordena mi señor. 26
Nuestros hijos pequeños, nuestras mujeres, nuestro ganado y todos
nuestros animales estarán allí, en las ciudades del Gilad. 27
Y vuestros servidores cruzarán, todas las personas armadas de la legión,
ante El Eterno, para librar batalla, tal como dice mi señor». 28
Con referencia a ellos, Moshé (Moisés) dio órdenes a Elazar
el sacerdote, a Ioshúa (Josué), hijo de Nun, y a las cabezas de los
padres de las tribus de los Hijos de Israel. 29 Moshé
(Moisés) les dijo: «Si los hijos de Gad y los hijos de Reuben (Rubén)
cruzaren el Jordán con vosotros, y la Tierra es conquistada ante
vosotros, a todos los armados para la batalla ante El Eterno, les daréis
la tierra de Gilad por posesión. 30 Mas si no cruzaren
armados junto con vosotros, entonces tomarán posesión entre vosotros
en la tierra de Canaán». 31 Los hijos de Gad y los
hijos de Reuben (Rubén) hablaron, diciendo: «Tal como El Eterno ha
hablado a vuestros servidores, así haremos. 32
Cruzaremos armados ante El Eterno, a la tierra de Canáan, y nuestra será
la posesión de nuestra herencia del otro lado del Jordán». 33
Entonces Moshé (Moisés) dio a los hijos de Gad y a los hijos de Reuben
(Rubén), y a media tribu de Menashe, hijo de Iosef (José), el reino de
Sijón, rey de los amorreos, y el reino de Og, rey de Bashan; la tierra
con sus ciudades fronterizas y las ciudades de la tierra circundante. 34
Los hijos de Gad construyeron Divón, Atarot y Aroer; 35 y
Atrot Shofan, Iazer y Iogvea; 36 y Bet-Nimrá y Bet-Harán,
ciudades fortificadas y corrales para el rebaño. 37 Los
hijos de Reuben (Rubén) construyeron Jeshbon, Eleale y Kiriataim; |
Mcal. Antonio J. De Sucre 1420/24 - (1428) Capital
Federal - Buenos Aires - Argentina |