|
|
| MASEINUMEROS
33:1 - 36:13
33 1
Éstos son los viajes de los Hijos de Israel, que salieron de la tierra
de Egipto, según sus legiones, bajo la mano de Moshé (Moisés) y Aarón.
2 Moshé (Moisés) escribió sus avances según sus
viajes por orden de El Eterno, y éstos fueron sus viajes según sus
avances: 3 Partieron de Ramsés en el mes primero, el día
quince del mes primero, el día tras la ofrenda de Pesaj; los Hijos de
Israel avanzaron triunfantes ante los ojos de todo Egipto. 4 Y
los egipcios enterraban a los que El Eterno había golpeado, a todos los
primogénitos; y a sus dioses El Eterno les había infligido castigos. 5
Los Hijos de Israel partieron de Ramsés y acamparon en Sucot. 6
Partieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al borde del
Desierto. 7 Partieron de Etam y regresaron a Pi-Hajirot,
que está delante de Baal-Tzefón, y acamparon delante de Migdol. 8
Partieron de delante de Hajirot y pasaron por el medio del Mar hacia el
Desierto; fueron en una travesía de tres días en el Desierto de Etam,
y acamparon en Mará. 9 Partieron de Mará y arribaron
a Elim; en Elim había doce fuentes de agua y setenta palmeras
datileras, y allí acamparon. 10 Partieron de Elim y
acamparon junto al Mar Rojo. 11 Partieron del Mar Rojo
y acamparon en el Desierto de Sin. 12 Partieron del
Desierto de Sin y acamparon en Dofka. 13 Partieron de
Dofka y acamparon en Alush. 14 Partieron de Alush y
acamparon en Refidim, y no había ahí agua para que el pueblo bebiera. 15
Partieron de Refidim y acamparon en el Desierto del Sinaí. 16
Partieron del Desierto del Sinaí y acamparon en
Kibrot-Ha
Taavá. 17 Partieron de Kibrot-Ha Taavá y acamparon en
Jatzerot. 18 Partieron de Jatzerot y acamparon en Ritmá.
19 Partieron de Ritmá y acamparon en Rimon-Paretz. 20
Partieron de Rimon-Paretz y acamparon en Libná. 21 Partieron
de Libná y acamparon en Risá. 22 Partieron de Risá y
acamparon en Kehelata. 23 Partieron de Kehelata y
acamparon en el Monte Shafer. 24 Partieron del Monte
Shafer y acamparon en Jaradá. 25 Partieron de Jaradá
y acamparon en Makelot. 26 Partieron de Makelot y
acamparon en Tajat. 27 Partieron de Tajat y acamparon
en Taraj. 28 Partieron de Taraj y acamparon en Mitká. 29
Partieron de Mitká y acamparon en Jashmona. 30
Partieron de Jashmona y acamparon en Moserot. 31
Partieron de Moserot y acamparon en Bene-Iaakán. 32
Partieron de Bene-Iaakán y acamparon en Jor-Hagidgad. 33
Partieron de Jor-Hagidgad y acamparon en Iotvata. 34 Partieron
de Iotvata y acamparon en Avroná. 35 Partieron de
Avroná y acamparon en Etzion-Gaver. 36 Partieron de
Etzion-Gaver y acamparon en el Desierto de Tzin, que es Kadesh. 37
Partieron de Kadesh y acamparon en el Monte Hor, al borde del territorio
de Edom. 38 Entonces Aarón el Sacerdote subió al
Monte Hor por la palabra de El Eterno y murió allí, en el año cuadragésimo
después de que los Hijos de Israel salieran de la tierra de Egipto, en
el mes quinto, el primero del mes. 39 Aarón tenía
ciento veintitrés años de edad cuando murió en el Monte Hor. 40
El rey cananeo de Arad, que habitaba en el sur, en la tierra de Canaán,
oyó que los Hijos de Israel se aproximaban. 41 Se
desplazaron desde el Monte Hor y acamparon en Tzalmoná. 42
Partieron de Tzalmoná y acamparon en Punón. 43 Partieron
de Punón y acamparon en Ovot. 44 Partieron de Ovot y
acamparon en las ruinas de los pasos, al borde de Moab. 45 Partieron
de las ruinas y acamparon
en Divón-Gad. 46 Partieron de Divón-Gad y acamparon
en Almón-Diblataima. 47 Partieron de Almón-Diblataima
y acamparon en las montañas de los pasos delante de Nevó. 48
Partieron de las montañas de los pasos y acamparon en las planicies de
Moab junto al Jordán, cerca de Jericó. 49 Acamparon
junto al Jordán, de Bet-Ieshimot, hasta las planicies de Shitim, en las
planicies de Moab. 50 El Eterno le habló a Moshé
(Moisés) en las planicies de Moab, junto al Jordán, en Jericó,
diciendo: 51 «Háblales a los Hijos de Israel y diles:
cuando crucéis el Jordán a la tierra de Canaán, 52
expulsaréis a todos los habitantes de la Tierra de ante vosotros; y
destruiréis todas sus piedras de postración; todas sus imágenes
fundidas destruiréis; y todos sus lugares altos demoleréis. 53
Poseeréis la Tierra y os estableceréis en ella, pues a vosotros os he
dado la Tierra para poseerla. 54 Daréis la Tierra como
herencia por sorteo a vuestras familias; a los numerosos les aumentaréis
la herencia y a los no numerosos les disminuiréis la herencia;
dondequiera que caiga su suerte, suyo será, según las tribus de
vuestros padres heredaréis. 55 Pero si no expulsáis a
los habitantes de la Tierra de ante vosotros, los que queden serán
aguijones en vuestros ojos y espinas en vuestros costados, y os hostigarán
sobre la Tierra en la que habitáis. 56 Y ocurrirá que
lo que Yo había pensado para ellos, os haré a vosotros». 34 1
El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 2 «Ordena
a los Hijos de Israel y diles: cuando lleguéis a la tierra de Canaán,
ésta es la tierra destinada a vosotros por herencia, la tierra de Canaán,
según sus límites. 3 Vuestro costado sur será desde
el Desierto de Tzin hasta el costado de Edom, y vuestro límite sur será
desde el borde del Mar Muerto hacia el este. 4 La
frontera rodeará por el sur Maalé-Akrabim y pasará hacia Tzin; y sus
bordes estarán al sur de Kadesh-Barnea; luego saldrá hacia Jatzar-Adar
y pasará a Azmon. 5 La frontera irá desde Azmon hasta
la corriente de Egipto, y sus bordes estarán en el Mar. 6 El
límite occidental será para vosotros el Mar Grande y el distrito; éste
será para vosotros el límite occidental. 7 Éste será
para vosotros el límite septentrional: desde el Mar Grande doblaréis
hacia el Monte Hor. 8 Desde el Monte Hor doblaréis
hacia la aproximación a Jamat, y los bordes de la frontera estarán
hacia Tzedad. 9 El límite avanzará hacia Zifron y sus
bordes serán Jatzar-Enan; éste será para vosotros el límite
septentrional. 10 Estableceréis para vosotros como límite
oriental desde Jatzar-Enan hasta Shefam. 11 El límite
descenderá desde Shefam a Riblá, al este de Ein; la frontera descenderá
y se extenderá hacia la orilla del Mar Kineret hacia el este. 12
El límite descenderá al Jordán, y sus bordes serán el Mar
Muerto; ésta será la Tierra para vosotros, según sus fronteras en
todo su contorno. 13 Moshé (Moisés) dio órdenes a
los Hijos de Israel, diciendo: «Ésta es la Tierra que dividiréis como
herencia por sorteo, que El Eterno ha ordenado que se les dé a las
nueve tribus y media. 14 Pues la tribu de los hijos de
Reuben (Rubén) ha tomado según su casa paterna, y la tribu de los
hijos de Gad según su casa paterna, y media tribu de Menashe tomó su
herencia. 15 Dos tribus y media han tomado su herencia
de la orilla del Jordán junto a Jericó, hacia el este, en dirección a
la salida del sol. 16
El Eterno le habló a Moshé (Moisés), diciendo: 17
«Éstos son los nombres de los hombres que han de tomar posesión de la
Tierra para vosotros: Elazar el sacerdote y Ioshúa (Josué), hijo de
Nun, 18 y un líder de cada tribu tomaréis para que
posea la Tierra. 19 Éstos son los nombres de los
hombres: por la tribu de Iehuda (Judá), Calev, hijo de Iefune; 20 y por
la tribu de los hijos de Shimon (Simeón), Shmuel, hijo de Amihud; 21
por la tribu de Biniamin (Benjamín), Elidad, hijo de Kislón; 22
y por la tribu de los hijos de Dan, como líder, Buki, hijo de Iogli; 23
por la tribu de Iosef (José), por la tribu de los hijos de
Menashe, como líder, Janiel, hijo de Efod; 24 y por la
tribu de los hijos de Efraim, como líder, Kemuel, hijo de Shiftan; 25
Y por la tribu de los hijos de Zebulun (Zabulón), como líder Elitzafan,
hijo de Parnaj; 26 y por la tribu de los hijos de
Isajar (Isacar), como líder, Paltiel, hijo de Azán; 27
y por la tribu de los hijos de Asher (Aser), como líder, Ajihud, hijo
de Shelomi; 28 y por la tribu de los hijos de Naftali (Neftalí),
como líder, Pedahel, hijo de Amihud». 29 Éstos son
aquellos a los que El Eterno ordenó que distribuyeran a los Hijos de
Israel en la tierra de Canaán. 35 1
El Eterno habló a Moshé (Moisés) en las planicies de Moab, junto al
Jordán, en Jericó, diciendo: 2 «Ordena a los Hijos
de Israel que les den a los levitas de la posesión de su propiedad:
ciudades donde habitar y un espacio
para
las ciudades en todo su contorno les daréis a los levitas. 3 Las
ciudades serán suyas para residencia, y su espacio abierto será para
sus animales, para su riqueza y para todas sus necesidades. 4 Los
espacios abiertos de las ciudades que les daréis a los levitas, desde
la muralla de la ciudad hacia fuera, serán mil codos en todo su
contorno. 5 Mediréis desde afuera de la ciudad del
lado oriental dos mil codos; del lado sur, dos mil codos; del lado
occidental, dos mil codos; y del lado septentrional, dos mil codos, con
la ciudad en el medio; esto será para ellos, para los espacios abiertos
de las ciudades. 6 Las ciudades que les daréis a los
levitas serán: las seis ciudades de refugio que procuraréis para que
el asesino huya allí y les daréis además cuarenta y dos ciudades. 7
Todas las ciudades que les daréis a los levitas serán:
cuarenta y ocho ciudades, ellas y sus espacios abiertos. 8
Las ciudades que les daréis de la propiedad de los Hijos de Israel, de
los más numerosos aumentaréis y de los menos numerosos disminuiréis,
cada uno de acuerdo con la herencia que heredarán, dará de sus
ciudades a los levitas». 9 El Eterno habló a Moshé
(Moisés), diciendo: 10 «Háblales a los Hijos de
Israel y diles: cuando crucéis el Jordán a la tierra de Canaán, 11
designaréis ciudades para vosotros, ciudades de refugio serán para
vosotros, y el asesino huirá allí, el que quite una vida en forma
involuntaria. 12 Las ciudades serán para vosotros un
refugio del vengador, para que el asesino no muera hasta que se presente
ante la asamblea para el juicio. 13 En cuanto a las
ciudades que designaréis, habrá seis ciudades de refugio para
vosotros. 14 Tres ciudades designaréis del otro lado
del Jordán, y tres ciudades designaréis en la tierra de Canaán; serán
ciudades de refugio. 15 Para los Hijos de Israel y el
prosélito y el residente entre vosotros serán refugio estas seis
ciudades, para que huya allí cualquiera que asesine a una persona de forma involuntaria. 16
Si lo hirió con un instrumento de hierro y murió, es un asesino; el
asesino ciertamente será condenado a muerte. 17 O si
lo hirió con una piedra del tamaño de la mano, con la que uno moriría
si lo golpearan, y murió, es un asesino; el asesino ciertamente será
condenado a muerte. 18 O si lo hirió con un
instrumento de madera del tamaño de la mano por medio del cual uno
puede morir, y murió, es un asesino; el asesino ciertamente será
condenado a muerte. 19 El vengador de la sangre, él
matará al asesino; cuando lo encuentre, lo matará. 20
Si lo empujó por odio o se lanzó sobre él desde una emboscada y murió;
21 o si por enemistad lo golpeó con la mano y murió,
el atacante ciertamente será condenado a muerte; el vengador de la
sangre matará al asesino cuando lo encuentre. 22 Pero
si en forma repentina, sin enemistad, sin emboscada lo empujó o lanzó
cualquier instrumento sobre él; 23 o con cualquier
piedra con la cual uno puede morir, sin haber visto, haciendo que cayera
sobre él y murió, pero no era su enemigo ni buscaba hacerle daño, 24
entonces la asamblea juzgará entre el atacante y el vengador de la
sangre, de acuerdo con estas leyes. 25 La asamblea
rescatará al asesino de la mano del vengador de la sangre y la asamblea
lo devolverá a la ciudad de refugio adonde había huido; habitará en
ella hasta la muerte del Gran Sacerdote que ha sido ungido con el aceite
sagrado. 26 Pero si el asesino alguna vez saliera del límite
de la ciudad de refugio a la que ha huido, 27 y el
vengador de la sangre lo encontrare fuera del límite de su ciudad de
refugio, y el vengador de la sangre matare al asesino, éste no tiene
culpa de sangre. 28 Pues debe habitar en su ciudad de
refugio hasta la muerte del Gran Sacerdote, y tras la muerte del Gran
Sacerdote el asesino retornará a la tierra de su propiedad. 29
Esto será para vosotros
decreto de justicia para vuestras generaciones, en todos vuestros
lugares de residencia. 30 Todo el que ataque a una
persona, se matará al asesino según el testimonio de testigos, pero un
solo testigo no atestiguará contra una persona en lo concerniente a la
muerte. 31 No aceptaréis rescate por la vida de un
asesino que es merecedor de la muerte, pues ciertamente será condenado
a muerte. 32 No aceptaréis rescate por el que huyó a
su ciudad de refugio para volver a habitar en la tierra antes de la
muerte del Sacerdote. 33 No traeréis culpa sobre la
tierra en la que os encontráis, pues la sangre traerá culpa sobre la
Tierra; la Tierra no tendrá expiación por la sangre que fue derramada
en ella, excepto por medio de la sangre de aquel que la derramó. 34
No impurificaréis la Tierra en la que habitáis, en la que Yo descanso,
pues Yo soy El Eterno, Quien descansa entre los Hijos de Israel. 36 1 Las cabezas de los padres de la familia de los hijos de Gilad, hijo de Majir, hijo de Menashe, de las familias de los hijos de Iosef (José), se acercaron y hablaron ante Moshé (Moisés) y ante los líderes, las cabezas de los padres de los Hijos de Israel. 2 Dijeron: «El Eterno ha ordenado a mi amo que dé la Tierra como herencia por sorteo a los Hijos de Israel, y a mi amo El Eterno le ha ordenado que dé la herencia de Tzelofejad nuestro hermano a sus hijas. 3 Si ellas se casan con uno de los hijos de las tribus de los Hijos de Israel, entonces su herencia será sustraída de la herencia de nuestros padres y será agregada a la herencia de la tribu en la que se casen; será sustraída de la parte de nuestra herencia. 4 Y cuando llegue el Jubileo para los Hijos de Israel, su herencia será agregada a la herencia de la tribu en la que se casen; y de la herencia de la tribu de nuestros padres su herencia será sustraída». 5 Moshé (Moisés) ordenó a los Hijos de Israel según la palabra de El Eterno, diciendo: «Correctamente habla la tribu de los hijos de Iosef (José). 6 Ésta es la palabra que El Eterno ha ordenado respecto de las hijas de Tzelofejad, diciendo: que sean mujeres de aquel que sea bueno a sus ojos, pero únicamente en la familia de la tribu de su padre se casarán. 7 La herencia de los Hijos de Israel no circulará de tribu en tribu; sino que los Hijos de Israel unirán cada hombre a la herencia de la tribu de sus padres. 8 Cada hija que herede una herencia de las tribus de los Hijos de Israel se casará con alguno de una familia de la tribu de su padre, para que todos los Hijos de Israel hereden la herencia de sus padres. 9 La herencia no circulará de una tribu a otra, pues las tribus de los Hijos de Israel unirán cada hombre a su propia herencia. 10 Tal como El Eterno le ordenó a Moshé (Moisés), así hicieron las hijas de Tzelofejad. 11 Majla, Tirtza, Jogla, Milca y Noa, las hijas de Tzelofejad, se casaron con hijos de sus tíos. 12 Con primos de las familias de los hijos de Menashe, hijo de Iosef (José), se casaron, y su herencia permaneció en la tribu de la familia de su padre. 13 Éstos son los preceptos y las ordenanzas que El Eterno ordenó por intermedio de Moshé (Moisés) a los Hijos de Israel en las planicies de Moab, en el Jordán, junto a Jericó. |
Mcal. Antonio J. De Sucre 1420/24 - (1428) Capital
Federal - Buenos Aires - Argentina |