|
|
| KI TETZEDEUTERONOMIO
21:10 - 25:19
10 Cuando
salieres a la guerra contra tus enemigos y El Eterno, tu Dios, te los
entregare en la mano y capturares cautivos, 11 y vieres
entre sus cautivos una mujer que es hermosa de forma y la deseares, la
podrás tomar para ti como esposa. 12 La traerás a tu
casa; ella se rapará la cabeza y se dejará crecer las uñas. 13
Se quitará la ropa de su cautiverio y se sentará en tu casa y llorará
por su padre y su madre durante un mes entero; luego podrás venir a
ella y vivir con ella, y ella será esposa para ti. 14
Pero acontecerá que si no la deseas, entonces la dejarás ir, mas no la
esclavizarás, pues la has afligido. 15 Si un hombre
tuviere dos mujeres, una amada y otra odiada, y las dos le dan hijos, la
amada y la odiada, y el hijo primogénito es el de la odiada; 16
entonces ocurrirá que el día que hace que sus hijos hereden
lo que él posee, no puede darle el derecho de primogenitura al hijo de
la mujer amada antes que al hijo de la mujer odiada. 17
Sino que debe reconocer al primogénito, el hijo de la mujer odiada, dándole
porción doble de todo lo que se halla en su poder; pues él es el vigor
inicial, a él le corresponde el derecho de primogenitura. 18 Si
un hombre tuviere un hijo díscolo y rebelde, que no obedece su voz ni
la voz de su madre, y ellos lo disciplinan, mas él no les obedece; 19
entonces su padre y su madre lo tomarán y lo llevarán con los ancianos
de la ciudad y el portal de su lugar. 20 Ellos les dirán
a los ancianos de la ciudad: «Este hijo nuestro es díscolo y rebelde;
no obedece nuestra voz; es un glotón y un borracho» 21
Todos los hombres de su ciudad lo apedrearán y morirá; y quitarás el
mal de vuestro medio; y todo Israel oirá y temerá. 22 Si
un hombre hubiere cometido un pecado cuyo castigo es la muerte, será
condenado a muerte y lo colgarás en la horca. 23 Su
cuerpo no permanecerá en la horca toda la noche, sino que ciertamente
lo enterrarás ese día, pues una persona
colgada es
una maldición de Dios, y no impurificarás tu Tierra, que te da El
Eterno, tu Dios, como herencia. 22 1 No verás
el buey de tu hermano o su oveja que se extraviaron y los ocultarás de
él; ciertamente se los devolverás a tu hermano. 2 Si
tu hermano no está junto a ti y no lo conoces, entonces llévalos a tu
casa y permanecerán contigo hasta que tu hermano pregunte por ellos, y
entonces se los devolverás. 3 Así harás con su asno,
así harás con su prenda de vestir y así harás con cualquier objeto
perdido de tu hermano que tú encuentres; no lo ocultarás. 4 No
verás el asno de tu hermano o su buey caídos en el camino y los evitarás;
ciertamente los pondrás en pie. 5 Vestimenta masculina
no portará la mujer y el hombre no vestirá ropa de mujer, pues todo el
que lo haga comete una abominación contra El Eterno, tu Dios. 6
Si te encuentras con un nido de pájaros en el camino, en
cualquier árbol o sobre el suelo, y hay en él pichones o huevos y la
madre está empollando sobre ellos, no tomarás a la madre junto con los
pichones. 7 Ciertamente dejarás ir a la madre y tomarás
para ti los pichones, para que sea el bien contigo y se prolonguen tus días.
8 Si construyes una casa nueva, harás una valla en tu
techo, para que no viertas sangre en tu casa si alguien se cae del
techo. 9 No sembrarás tu viñedo con una mezcla, para
que lo que crezca de la semilla que plantes y lo producido del viñedo
no sea prohibido. 10 No ararás con un buey y un
asno juntos. 11 No vestirás fibras combinadas, lana y
lino juntos. 12 Te harás hebras trenzadas en las
cuatro esquinas de tu vestimenta con que te cubres. 13 Si
un hombre se casa con una mujer y viene a ella y la odia, 14
y él realiza una acusación perversa contra ella, difundiendo un mal
nombre en contra de ella, y dice: «Me casé con esta mujer y me acerqué
a ella, y no hallé señales de virginidad en ella»; 15
entonces el padre y la madre de la joven deben traer pruebas de
virginidad de la joven a los ancianos de la ciudad, al portal. 16
El padre de la joven les dirá a los ancianos: «Di a mi hija a este
hombre por esposa, y él la odió. 17 Ahora, he aquí
que hizo una perversa acusación contra ella, diciendo: No hallé señales
de virginidad en tu hija, pero éstas son las señales de virginidad de
mi hija». Y deben extender la sábana ante los ancianos de la ciudad. 18
Los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán. 19 Y lo
multarán con cien siclos de plata y se los darán al padre de la joven,
pues pronunció una calumnia contra una virgen de Israel, y ella
permanecerá con él como su mujer; no podrá divorciarla por todos sus
días. 20 Pero si el caso era cierto y no se hallaron
señales de virginidad en la joven, 21 entonces llevarán
a la joven a la entrada de la casa de su padre y la gente de su ciudad
la apedreará, y morirá, pues cometió un ultraje en Israel, cometiendo
adulterio en la casa de su padre, y quitarás el mal de en medio de ti. 22
Si un hombre fuere hallado yaciendo con una mujer que está
casada, ambos morirán, el hombre que yacía con la mujer y la mujer; y
quitarás el mal de Israel. 23 Si hubiere una joven
virgen que está comprometida con un hombre, y otro hombre la encuentra
en la ciudad y yace con ella, 24 entonces llevarás a
ambos al portal de la ciudad y los apedrearás, y morirán: la joven por
no haber gritado estando en la ciudad y el hombre debido a que afligió
a la mujer de su prójimo; y quitarás el mal de en medio de ti. 25
Pero si es en el campo que el hombre encontrare a la joven
comprometida, y el hombre la forzare y yaciere con ella, solamente el
hombre que yace con ella morirá. 26 Pero no le harás
nada a la joven, pues la joven no cometió pecado capital, pues como un
hombre que se alza contra su prójimo y lo asesina, así es esto; 27
pues la encontró en el campo, la joven comprometida gritó,
pero no hubo quien la rescatara. 28 Si un hombre
encontrare a una joven virgen que no estaba comprometida, y la forzare y
yaciere con ella, y los descubrieren, 29 entonces el
hombre que yació con ella dará al padre de ella cincuenta siclos de
plata, y ella se transformará en su esposa, pues la afligió; no podrá
divorciarse de ella en toda su vida. 23 1 Un
hombre no se casará con la mujer de su padre; y no descubrirá el manto
de su padre. 2 El hombre con testículos aplastados o
con el órgano cortado no entrará en la congregación de El Eterno. 3
El bastardo no entrará en la congregación de El Eterno, ni
siquiera su décima generación entrará en la congregación de El
Eterno. 4 El amonita y el moabita no entrarán en la
congregación de El Eterno, ni siquiera su décima generación entrará
en la congregación de El Eterno, hasta la eternidad, 5
por no haberte recibido con pan y agua en el
camino cuando salías de Egipto, y por haber contratado a Bilam
hijo de Beor, de Petor, Aram Naharaim, para maldecirte. 6 Pero
El Eterno, tu Dios, se negó a escuchar a Bilam, y El Eterno, tu Dios,
transformó la maldición en una bendición para ti, pues te amó El
Eterno, tu Dios. 7 No buscarás su paz ni su bienestar,
en todos tus días, por siempre. 8 No rechazarás al
edomita, pues él es tu hermano; no rechazarás al egipcio, pues fuiste
residente en su tierra. 9 Los hijos que les nacen en la
tercera generación pueden entrar en la congregación de El Eterno. 10
Cuando un campamento salga a enfrentarse a tus enemigos, tomarás
precauciones contra cualquier cosa mala. 11 Si hubiere
entre vosotros un hombre que no estuviere limpio a causa de un incidente
nocturno, saldrá fuera del campamento; no ingresará al campamento.
12 Hacia el atardecer, se sumergirá en agua, y cuando se ponga
el sol, podrá entrar en el campamento. 13 Tendrás un
lugar fuera del campamento y a él saldrás. 14 Tendrás
una pala además de tus armas, y ocurrirá que cuando te sientes afuera,
cavarás con ella; regresarás y cubrirás tus excrementos. 15
Pues El Eterno, tu Dios, camina en medio de tu campamento para
rescatarte y entregar a tus enemigos delante de ti; por eso tu
campamento será sagrado, para que Él no vea ninguna cosa vergonzosa
entre vosotros y Se aleje de detrás de ti. 16 No
entregarás a su amo a un esclavo que es rescatado de su amo y entregado
a ti. 17 Él habitará contigo en medio de ti, en
cualquier lugar que eligiere en una de tus ciudades y que le sea
beneficioso; no lo provocarás. 18 No habrá mujer
promiscua entre las hijas de Israel y no habrá hombre promiscuo entre
los hijos de Israel. 19 No traerás la paga de una
prostituta ni el precio de un perro a la Casa de El Eterno, tu Dios, por
ningún voto, pues ambos son abominaciones contra El Eterno, tu Dios. 20
No harás que tu hermano
tome interés, interés de dinero o interés de comida, interés de nada
que pueda tomar como interés. 21 Puedes hacer que un
gentil tome interés, pero no puedes hacer que tu hermano tome interés,
para que El Eterno, tu Dios, te bendiga en todos tus emprendimientos en
la Tierra a la que vienes, para poseerla. 22 Cuando Le
hagas un voto a El Eterno, tu Dios, no te demorarás en pagarlo, pues El
Eterno, tu Dios, te lo exigirá, y habrá en ti un pecado. 23 Si
te abstienes de hacer un voto, no habrá en ti pecado. 24
Observarás y cumplirás lo que salga de tus labios, así como
prometiste un regalo voluntario a El Eterno, tu Dios, todo lo que
dijiste con tu boca. 25 Cuando vengas al viñedo de tu
prójimo, podrás comer uvas tanto como desees, hasta saciarte, pero no
las pondrás en tu recipiente. 26 Cuando vengas al
trigal de tu prójimo, podrás cortar espigas con la mano, pero no podrás
alzar la hoz contra el trigal de tu prójimo. 24 1 Si un
hombre se casa con una mujer y vive con ella, y aconteciere que ella no
halla gracia a los ojos de él, pues él halló en ella algo abominable
y le escribió una declaración de divorcio, y se la entregó en la
mano, y la hizo ir de su casa; 2 y ella se fue de
la casa de él y fue y se casó con otro hombre, 3 y éste
la odió y le escribió una declaración de divorcio, y se la entregó
en la mano, y la hizo ir de su casa; o si este segundo hombre que se casó
con ella muriere; 4 su primer marido que se
divorció de ella no la tomará para que sea su mujer después de que
fuera mancillada, pues es abominación para con El Eterno. No traerás
pecado sobre la Tierra que te da El Eterno, tu Dios, como heredad. 5
Cuando un hombre tome una nueva esposa, no saldrá al ejército, ni será
obligado en ningún sentido; estará libre para su casa durante un año
y alegrará a la mujer con la que se ha casado. 6 No se
tomará un molino superior o inferior como prenda, pues se estaría
tomando la vida misma del hombre como prenda. 7 Si un
hombre es hallado secuestrando a una persona de entre sus hermanos, los
Hijos de Israel, y lo esclaviza y lo vende, el secuestrador morirá, y
quitarás el mal de entre vosotros. 8 Tendrás cuidado
de la afección de lepra, actuando diligentemente según todo lo que te
enseñaren los sacerdotes, los levitas; tal como te he ordenado te
cuidarás de cumplir. 9 Recuerda lo que le hizo a
Miriam en el camino El Eterno, tu Dios, cuando salías de Egipto. 10
Cuando le des a tu prójimo un préstamo por cualquier cantidad, no
entrarás a su casa a tomar una prenda por él. 11 Te
quedarás afuera, y el hombre al que le prestaste te traerá la prenda
afuera. 12 Si ese hombre es pobre, no dormirás con su
prenda. 13 Le devolverás la prenda cuando se ponga el
sol y él dormirá con su ropa y te bendecirá, y para ti será un acto
de rectitud ante El Eterno, tu Dios. 14 No engañarás
a tu empleado entre tu hermano que es pobre o indigente, ni al prosélito
que está en tu Tierra, ni al que se encuentra en tus ciudades. 15
Ese mismo día le darás su paga; el sol no se pondrá sobre él,
pues es pobre y su vida depende de eso; que no clame en contra de ti
ante El Eterno, pues habrá en ti pecado. 16 Los padres
no serán condenados a muerte a causa de los hijos, y los hijos no serán
condenados a muerte a causa de los padres; cada hombre será condenado
muerte por su propio pecado. 17 No pervertirás
la justicia del prosélito ni del huérfano, y no tomarás la vestimenta
de la viuda como prenda. 18 Recordarás que fuiste
esclavo en Egipto y El Eterno, tu Dios, te redimió de allí; por eso te
ordeno que hagas esto. 19 Cuando recolectes tu cosecha
en tu campo y olvides un manojo en el campo, no regresarás a tomarlo;
será para el prosélito, el huérfano, y la viuda, para que El Eterno,
tu Dios, te bendiga en todas tus obras. 20 Cuando
sacudas tu olivo, no quites todo el ramaje tras de ti; será para el
prosélito, el huérfano y la viuda. 21 Cuando coseches
tu viñedo, no recogerás los frutos tras de ti; serán para el prosélito,
el huérfano y la viuda. 22 Recordarás que fuiste
esclavo en la tierra de Egipto, por eso te ordeno que hagas esto. 25 1 Cuando
hubiere un pleito entre dos personas y se acercaren a la corte, y ésta
los juzgare, y reivindicaren al justo y hallaren culpable al malvado; 2
ocurrirá que si el malvado es condenado a ser azotado, el juez
hará que se eche a tierra y que lo golpeen, delante de él; según su
delito será el número de azotes. 3 Cuarenta veces lo
azotará y no agregará; para que no lo azoten otra vez más además de
éstas y tu hermano sea degradado a tus ojos. 4 No le
pondrás bozal al buey mientras trilla. 5 Cuando los
hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijos, la mujer
del difunto no se casará afuera de la familia, con un extraño; su cuñado
vendrá a ella y la tomará para si
como esposa, y llevarán a cabo un matrimonio de levirato. 6
Ocurrirá que si ella concibe, el primogénito perpetuará el nombre de
su hermano muerto, para que éste no sea borrado de Israel. 7
Pero si el hombre no desea casarse con su cuñada, entonces su cuñada
subirá al portal, a los ancianos, y dirá: «Mi cuñado se niega a
establecer un nombre para su hermano en Israel y no consintió en llevar
a cabo un matrimonio de levirato conmigo». 8 Entonces
los ancianos de la ciudad lo convocarán y le hablarán, y él se parará
y dirá: «No deseo casarme con ella». 9 Entonces su
cuñada se aproximará a él ante los ojos de los ancianos; ella le
quitará el zapato del pie y le escupirá en la cara; ella hablará y
dirá: «Así se hace con el hombre que no ha de construir la casa de su
hermano». 10 Entonces su nombre será proclamado en
Israel: «¡La casa de aquel cuyo zapato fue quitado!». 11
Si dos hombres pelean entre sí y la mujer de uno de ellos se acerca
para rescatar a su marido de la mano del que lo está golpeando, y ella
extiende su mano y lo toma de su parte avergonzante, 12
le cortarás la mano; tu ojo no mostrará compasión. 13 No
tendrás en tu bolsa un peso y un peso, uno grande y uno pequeño. 14
Y no tendrás en tu casa una medida y una medida, una grande y
una pequeña. 15 Un peso perfecto y honesto tendrás,
una medida perfecta y honesta tendrás, para que se alarguen tus días
en la Tierra que te da El Eterno, tu Dios. 16 Pues una
abominación contra El Eterno, tu Dios, son todos los que hacen esto,
todos los que actúan corruptamente. 17 Recuerda lo que
te hizo Amalek, en el camino, cuando te ibas de Egipto, 18
que te acometió en el camino y derribó a aquéllos de vosotros que
iban atrás, a todos los débiles de la retaguardia, cuando estabas
desfalleciente y exhausto, y no temió a Dios. 19
Ocurrirá que cuando El Eterno, tu Dios, te dé descanso de todos los
enemigos enemigos
que te rodean en la Tierra que te da como herencia El Eterno, tu Dios,
para poseerla, borrarás la memoria de Amalek de bajo de los cielos, ¡no
te olvidarás!
|
Mcal. Antonio J. De Sucre 1420/24 - (1428) Capital
Federal - Buenos Aires - Argentina |